Tal día como hoy… (6 de Junio)

…en 1948 nacía Andrés, mi padre, en el municipio de El Espinar, en la provincia de Segovia.
Su vida fue sencilla y humilde. Nunca necesitó demasiado, y lo que obtuvo lo consiguió por sus propios méritos: una mujer que le quería, una casa en la que vivir, un trabajo digno por el que luchó muchos años, unos hijos que le adoraban, el amor de los pocos que podían considerarse sus amigos y el respeto de todos los demás. Sólo le faltó el apoyo incondicional de una familia, pero encontró una solución muy sencilla a ese problema: creó la suya propia.
Como padre, no pudo haber hecho más. Como ser humano que era cometió sus errores, pero todo lo que hizo lo hacía pensando en nuestro bien. Nunca tuvo un mal gesto hacia sus hijos ni se negó a ayudarnos cuando lo necesitábamos. Fue una persona culta e inteligente que nos contagió su amor por la música y la literatura en un ambiente en el que la mayoría de los padres acababan el día emborrachándose en un bar. No tengo ningun recuerdo de violencia asociado a él, pues bastaba una mirada suya para hacer valer su autoridad. Nos quería, y su forma de ser hizo el resto.
Fue un hombre que no inventó ni creó nada que revolucionara el mundo ni hizo nada extraordinario por lo que ser recordado. No lo necesitaba. Su misión en la vida era cuidar de la familia que él había creado, y aún en sus últimos vestigios de consciencia antes de que la enfermedad que puso fin a su vida acabara con él, su única preocupación fue el futuro de los suyos, y no el propio. Quizás si hubiera sido más egoísta habría tenido alguna oportunidad, pero eso estaba más allá de su alcance. Pero ni siquiera perdió esa batalla, pues cinco años después su propio hijo tendría que volver a enfrentarse a la misma enfermedad que le arrebató la vida, y su familia obtuvo la victoria esta vez. Allí donde él había sido derrotado, su misma sangre prevaleció. Y es que los hijos están destinados a superar a sus padres, aunque en este caso el precio fue demasiado alto.
Pero no hay motivos para la tristeza. Él se fue, indudablemente, pero está en todos nosotros. Él y mi madre nos enseñaron a mi hermana y a mí los valores sobre los que construímos nuestras vidas. Nos mostraron un hogar lleno de amor y confianza donde cualquiera podría hablar de sus problemas sabiendo que iba a ser escuchado. No era un idilio exento de problemas, pero nos castigaban con justicia cuando hacíamos algo malo y nos recompensaban con amor cuando hacíamos algo bueno. Con ellos nunca nos faltó de nada y todo lo que obtuvieron con su esfuerzo nos lo dieron a nosotros. Así que cuando llegue la hora de formar una familia no tendré que pensar demasiado cómo debe ser un padre y un esposo, pues tuve un maestro ejemplar durante mi infancia. Y mi hermana debe pensar algo muy parecido, pues no hay más que ver su casa y sus hijos para comprobar que mi padre está allí también.
Hoy tendrías 60 años, dos nietos adorables y una familia que te quiere. Tus preocupaciones eran infundadas, papá: todo nos ha ido bien. Tu legado vive en nosotros. Hemos tenido algún que otro tropiezo, pero hemos logrado sobrevivir. Te echamos mucho de menos, pero somos felices por el tiempo que pasamos juntos a tí y nos llena de orgullo haber sido dignos de tu amor.
Gracias por dárnoslo todo.
—
A mi padre le encantaba la música clásica, y en particular amaba las cuatro estaciones de Antonio Vivaldi. He aquí un vídeo del invierno, en su memoria y en memoria de todas la veces que pude oír esto en mi casa cuando era pequeño:










Crear una familia y cuidarla, es lo más extraordinario que puede haber en esta vida, así que sí, tu padre fue un hombre extraordinario. Estas palabras llenas de cariño y respeto me han hecho incluso soltar una lagrimilla, pero no de pena, sinó de alegría al ver que el recuerdo prevalece como algo bueno, y por el cariño sincero que aún le tenéis. Las 4 estaciones de Vivaldi denotan que tu padre sin duda, era un gran amante del arte, y de tal palo……….. Un beso grande.
De tal palo… un beso grande. Curiosa expresión, me gusta
Gracias y un beso, Estefi.
“De tal palo, un beso grande”. No lo habías oído nunca?
No, pero me la apunto, gracias
Viene de rebote en el tema, pero en Slashdot he encontrado esto sobre cosas deseables que ensenyar a tus hijos.
* A workable ethics system
* Good manners
* A good grasp of your language
* Familiarity with a second language
* At least basic math
* The scientific method
* Principles of logic
* Healthy skepticism
* Reward curiousity
* Reward Kindness
* Reward Perseverance
* Set a good example
Buen articulo y enhorabuena, no todo el mundo tiene la suerte de haber podido disfrutar aunque sea menos tiempo que uno hubiera querido de un padre asi.
por sierto, gracias por la musica
Hoy no puedo parar de escuchar esto:
http://jp.youtube.com/watch?v=Pv_0QLgSrFw
Asi que lo dejare para mañana
¿Te refieres a lo que te envié de Shostakovich?
Si te gusta la Patética, busca la sonata Apassionatta. El último movimiento es para cagarse en los pantalones.
Y gracias a tí por tus palabras
Resulta curioso comprobar que mi padre me enseñó muchas de esas cosas sin tener ninguna lista a mano, tirando sólo de sentido común…