Anacondo's place

Anacondotastic!

Archivo de 08/2008

Productos recomendados o que merecen la pena

A menudo nos encontramos en la situación de tener que comprar algo sobre lo que no tenemos ni idea (lavadoras, cámaras de fotos, raquetas de tenis o cualquier cosa) y generalmente tenemos 2 opciones: comprar lo más caro pensando que será lo mejor o lo más barato pensando que no necesitamos nada más. Y muchas veces nos damos cuenta pasado el tiempo de que nuestra elección no fue la más acertada, bien porque había algo más barato que se ajustaba perfectamente a nuestras necesidades o bien porque por ahorrar un poco terminamos comprado un producto que se estropeó al poco tiempo.

Esas novatadas se pagan, pero vivimos en la época de la información y podemos servirnos de algo que nuestros padres no tuvieron: internet y la experiencia de los demás, en cualquier parte del mundo. Siempre hay un producto de cualquier categoría que destaca por algo: por su excelencia, por su relación calidad-precio o sencillamente porque es una ganga. En mi vida he econtrado algunas veces productos de este tipo y estoy seguro de que la mayoría de vosotros también, así que os propongo que compartamos nuestra experiencia y hagamos una lista para beneficio de todos. He aquí los míos:

NIKON D40 (cámara de fotos)

Una cámara réflex (con objetivos intercambiables) pequeña, muy rápida y sencilla de usar y muy ligera (apenas 500g sin objetivo). Perfecta para viajar y con una excelente calidad de imagen. Si quieres dar un salto cualitativo respecto a una compacta es una opción perfecta por poco más de 300€, que incluyen un objetivo que es una pequeña joya y ofrece un zoom 3x (18-55mm) y una tarjeta de memoria de 2GB. ¡A mí me costó 540€, sin memoria, hace 1 año y medio en El Corte Inglés! Es robusta y está muy bien contruída, yo la he llevado por el mundo en todas las condiciones: calor, frío, lluvia… he llegado a limpiar el interior con una aspiradora y le he hecho más de 27,000 fotos y sigue funcionando como el primer día. Toda una cámara de culto con una legión de seguidores. Muy, pero que muy recomendable.

SENNHEISER PX-100 (auriculares)

Si te gusta la música y te gusta oírla bien, no hay nada mejor que invertir en un buen par de auriculares. Si estás harto de los incómodos cascos de botón pero no quieres gastarte 200€ en unos gigantescos auriculares de gama alta, son una opción perfecta. Son pequeños, cómodos, portátiles (pueden plegarse e incluyen una funda de metacrilato para guardarlos) y suenan muy, muy (muy) bien, con unos graves sorprendentes. Están considerados como unos de los mejores auriculares del momento en relación calidad-precio, y por unos 35€ son un capricho que merece la pena permitirse si te gusta la música.

REEBOK NEWPORT CLASSIC (zapatillas)

Si sois como yo y os gustan las zapatillas de deporte sencillas, cómodas y que no parezcan naves espaciales, os recomiendo que probéis alguna vez este modelo legendario de Reebok. Son cómodas, unisex, duran un montón y al ser blancas pegan con casi todo tipo de ropa (aunque últimamente he visto más de colores, pero son predominantemente blancas). Éstas son las zapatillas de tenis de toda la vida, y probablemente vuestros hermanos o hermanas mayores las utilizaron hace años. En cuanto a precio la cosa varía. Las primeras que compré en El Corte Inglés creo que rondaron los 60€, pero las últimas las compré en un Carrefour de oferta por 30€. Una ganga, os lo aseguro.

Hasta aquí mi lista. Según vaya recordando cosas las iré poniendo, así como vuestras recomendaciones. ¡Espero vuestros comentarios!

Saludos.

7 comentarios

Cielos, ¿por qué Donnie Darko?

Odio cuando Hollywood, reino de la escasez de ideas, imperio de la falta de originalidad, decide hacer secuelas o remakes de películas (semi) underground o extranjeras. ¿Alguien recuerda el remake americano de Abre los ojos con Tomasito Cruise haciendo lo que mejor sabe (el mamón) para que sus compatriotas zampa-hamburguesas pudieran entender algo? ¿O la infumable secuela de la excelente Cube de Vincenzo Natali? Y lo peor es que en casi todos los casos el remake se hace sin tener en cuenta al director o productores originales, lo cual da lugar a un producto mediocre, sin alma ni identidad propia, que no hace sino mancillar el buen nombre del original y que lo asociemos con algo malo. Material de videoclub.

Pues bien, ha vuelto a ocurrir, pero esta vez es personal. Alguien está rodando la “segunda parte” de Donnie Darko, una de las películas más originales, extrañas y perfectas que he tenido el placer de ver. Una película además perfectamente conclusa que no deja lugar por ningún sitio a una “secuela”. Pero todo eso da igual. “S. Darko“, como se titulará el engendro, ocurre 7 años después de los hechos de la primera parte y relatará las desventuras de la hermana pequeña de Donnie, que ahora tiene 18 años, en un viaje por carretera a Los Ángeles, donde le sobrevendrán “extrañas visiones” de “meteoritos y conejos”, por lo que se sabe. Apasionante, ¿verdad? Y se confirma que el creador de la original, Richard Kelly, no tiene nada que ver con el proyecto. Simplemente genial.

¿Qué hizo tan especial a la primera parte? Supongo que la unión de muchos factores: un guión muy inteligente, casi perfecto, un plantel de actores muy bueno (con gente como Drew Barrymore (que demostró que puede ser una buena actriz en esta peli), Jena Malone (pedazo de actriz, inteligente e infravalorada porque no encaja en el estereotipo de belleza hollywoodiense), Noah Wyle (el médico de Urgencias), Patrick Swayze (que hace un papelón) y por supuesto el tremendo Jake Gyllenhaal, protagonizando probablemente el mejor papel de su vida), una dirección perfecta, que nunca pierde el ritmo, y unos diálogos y situaciones que no tienen desperdicio. Los personajes tienen carisma y todos, todos los actores hacen un papel sensacional. Las situaciones son creíbles, las familias se comportan como familias y el colegio es un colegio de verdad. Sin edulcorantes ni corrección política a la americana. Y casi me olvidaba de la banda sonora, una estupenda recopilación de canciones de los 80, con grupos como Duran Duran, INXS, Tears for Fears, Echo & the Bunnymen y The Church que resulta perfecta para situar la película en el tiempo.

No os voy a contar nada del argumento porque creo sinceramente que se merece 2 horas de vuestras vidas. No puedo saber si os gustará o no, porque no es una película fácilmente categorizable ni convencional, pero tampoco es excesiva. Lo que sí os puedo asegurar es que no os dejará indiferentes.

Como homenaje, una selección de los mejores diálogos:

“La destruccion es una forma de creación.”

“- ¿Por qué llevas ese estúpido traje de conejo?
- ¿Por qué llevas ese estúpido traje de hombre?”

“Todas las criaturas de este mundo mueren solas.”

“- Donnie Darko, ¿qué clase de nombre es ése? Suena a superhéroe o algo por el estilo.
- ¿Qué te hace pensar que no lo soy?”

“¿Yo, un perturbado?… Sí, soy un perturbado, y tengo mucho miedo. Porque creo que usted es el jodido Anticristo.”

“- ¿Papá…?
- ¿Hmm?
- Estoy loco.
- No estás loco. Yo solía estar loco. Pero tu no estás loco. Mira, eres mi único hijo.
- Lo sé…
- No, no, espera. Sé que no soy el mejor comunicador, pero sea lo que sea que te suceda sé honesto, di la verdad aunque parezca que la gente se burla. Lo harán. Pero lo que debes entender, hijo, es que casi, casi toda esa gente está llena de mierda.”

“- El cielo se abrirá…
- Si el cielo se abriese súbitamente no habría ninguna ley, no habría ningún mandato. Sólo estarías tú y tus recuerdos, las decisiones que has tomado, y las personas que has tratado. Si este mundo se terminase estaríais solos tú y él. Nadie más.”

“Confío en que cuando el mundo se termine, pueda dar un suspiro de alivio porque habrá muchas otras cosas con las que ilusionarse.”

“- Una cerveza y un chocho, es todo lo que necesito para ser feliz.
- Pues tendremos que buscarnos una Pitufina.
- ¿Una Pitufina?
- Sí, ya sabes, no una de esas estiradas de Middlesex. Una tía que quiera hacer cosas guarras con los tíos, como Pitufina.
- ¿La Pitufina hacía cosas guarras con los Pitufos?
- ¿Por qué crees que la creó Papá Pitufo? Necesitaban una tía que quisiera montar orgías con los Pitufos.
- No, Vanidoso no, he oído que era homosexual.
- Ya, pero Vanidoso se quedaba fuera y se tocaba.
- ¿Y Papá Pitufo?
- Él grababa toda la orgía de los Pitufos, y luego se masturbaba mientras veía la cinta.
- ¡Vale! En Primer lugar a Pitufina no la creó Papá Pitufo. La creó Gargamel con la intención de que espiara a los Pitufos. Pero la bondadosa forma de vida de los Pitufos la transformó. Y en cuanto a una orgía de los Pitufos… ¡eso es una gilipollez! Los Pitufos son asexuados, no tienen nada debajo de sus pantaloncitos blancos. Precisamente eso es lo triste de ser un pobre Pitufo. ¿Qué sentido tiene vivir sin una polla?”

Saludos a todos ;)

No hay comentarios

Polonia y Rusia IV: San Petersburgo

En cuanto pusimos los pies en San Petersburgo me di cuenta de que había empezado otro tipo de viaje, totalmente distinto. Por culpa del lenguaje iba a depender casi por completo de Olga, y de alguna manera dejé de ser un hombre que viajaba acompañado para convertirme en un niño que viajaba con su mamá ;) No pude evitar sentir la impotencia de quien no depende de sí mismo en un sitio extraño. Esto me hizo sentirme incómodo en algunos momentos, y lo asocié erróneamente al sitio que estaba visitando, pero todo estaba en mi cabeza. Olga se dio cuenta de esto y se desvivió por hacer mi estancia en su país cómoda y agradable, y gracias a ella dejé a un lado todas las tonterías que había en mi cabeza y empecé a disfrutar de esta increíble ciudad. Me llevaba de la mano por todas partes y me contaba todas las historias de los sitios que visitábamos con el entusiasmo de una niña pequeña. No habría podido desear un mejor guía, y nunca podré agradecérselo lo suficiente.

No hay mucho que contar del primer día. Tras aterrizar en el aeropuerto y un largo paseo a bordo de los autobuses de la ciudad, donde tuve un primer contacto con el denso y peligroso tráfico de SPb (no respetan ni una señal o semáforo), llegamos al hotel y ocupamos nuestra habitación. Alrededor de 15 horas después nos levantamos, dispuestos a patearnos sus calles :)

Tras un desayuno que a Olga no convenció mucho pero que a mí me supo a gloria, y una breve visita a nuestros vecinos, unos amigos de Olga que la noche anterior habían asistido a un concierto de Metallica y en los que el efecto de la jarana era aún claramente visible, tomamos Nevsky Prospekt y nos dispusimos a visitar las cercanías. San Petersburgo está surcador por ríos y se compone de diferentes islas comunicadas por puentes, y el primero que nos encontramos fue el Anichkov, decorado por cuatro estatuas ecuestres muy originales. En sus orillas pudimos ver los palacios Beloselski-Belozerski, de un curioso color rosa pastel, y el gigantesco Palacio Anichkov. Después vimos la tienda central de alimentos Eliseevski, donde cuenta la leyenda que están escondidos los tesoros de su fundador, y que está decorada con unas curiosas estatuas. Justo enfrente está la plaza de Ostrovski, donde está el monumento en honor a la emperatriz Catalina II y el teatro Alexandrinski, el primer teatro público permanente de Rusia. Más adelante encontramos el edificio de la Casa del Libro, que antes de la revolución bolchevique perteneció a la famosa casa de máquinas de coser Singer. Y justo enfrente está la impresionante Catedral de Nuestra Señora de Kazán, sin duda una de las más originales que he visto. Después mi niñita me llevó al museo del chocolate, que en realidad es un comercio donde, eso sí, todo está hecho de chocolate y caramelo: estatuas de Lenin, réplicas de billetes e incluso cofres y modelos en miniatura de la Catedral de Kazán. Cuando salimos de allí vimos la casa donde vivió el famoso escritor ruso Pushkin, el más importante para los rusos (pese a que en España es más famoso Dostoyevski), y finalmente llegamos a la Iglesia de el Salvador sobre la Sangre Derramada, la preferida de Olga. Una verdadera chulada de iglesia y la primera que he visto en persona en ese estilo. Tras contemplar las numerosas bodas que se celebraban por allí y encontrarnos con nuestros amigos Sasha y Kir decidimos buscar un restaurante. Después de una encantadora comida rusa en tan buena compañía y de un par de chupitos de vodka, nos fuimos a rastras a ver el Palacio de Hermitage, situado en la Plaza de Palacio junto a la famosa Columna de Alejandro, el mayor monolito de mármol del mundo, y cerca del edificio del Almirantazgo. San Petersburgo nos obsequió entonces doblemente, pues no solo comenzó a diluviar y tuvimos que correr a proteger mi cámara, ya entonces empapada, sino que nos encontramos todo el frontal del Hermitage cubierto de andamios. Un encanto :) Esperamos un rato a que amainara debajo del famoso Arco del Triunfo del Edificio del Estado Mayor General y continuamos nuestro periplo. Ya anocheciendo llegamos a la Catedral de San Isaac, una de las más bonitas del viaje. No pudimos entrar porque estaba cerrado, pero vimos gente en la parte superior y decidimos visitar sus alturas, desde donde pudimos contemplar una hermosa vista de la Plaza de San Isaac y el puente Azul, el puente más ancho de la ciudad, y el famoso Hotel Astoria (donde dice la leyenda que Hitler planeaba celebrar la victoria en Leningrado y que supuestamente llegó a reservar completo). Después bajamos y hicimos nuestra última visita del día a la impresionante estatua ecuestre del zar Pedro I el Grande, fundador de la ciudad. Está considerada la más perfecta del mundo de este tipo, y la verdad es que es una maravilla. Hicimos unas cuantas fotos, ayudamos a unos simpáticos turistas rusos a hacer las suyas y nos fuimos a dormir, disfrutando del espectáculo nocturno que ofrece San Petersburgo iluminado pero sin poder hacer muchas fotos por culpa de la lluvia.

A la mañana siguiente, y tras el remoloneo habitual en la habitación, me fui a dar un paseo mientras Olga se duchaba (mi primer y hasta la fecha único paseo en solitario por Rusia), y a la vuelta nos fuimos a desayunar a un famoso sitio de blines. Los blines son como nuestras tortitas, y es algo muy típico de rusia. Lo comen relleno de carne, con verdura, con salas y sobre todo con smetana, que es un producto derivado de la leche parecido a una mayonesa pero sin sabor, como el queso fresco, y que está buenísimo. Yo me convertí en adicto en pocos días, y ahora lo echo de menos :) Tras el desayuno nos dirigimos en metro a la Fortaleza de San Pedro y San Pablo, una ciudadela amurallada que fue el origen de la ciudad. Allí pudimos ver cosas interesantes como la estatua de Pedro I el Grande (un curioso monumento de bronce de grotescas proporciones que exagera el tamaño de un hombre que de por sí fue muy alto), la Catedral de San Pedro y San Pablo (donde están enterrados todos los zares rusos desde Pedro I), el edificio de la Escuela de Ingenieros (donde estudió Dostoyevski, entre otros) y una piedra que conmemora el lugar donde empezó a construirse la fortaleza en 1703. Fue una visita bonita e interesante, donde pudimos observar cosas curiosas como rusos robando el dinero que la gente tiraba al agua hacia una estatua de un conejo que supuestamente da suerte, rusos en el agua por puro placer, rusas vestidas con trajes de época, preciosos barcos de vela y cañones preparados para la batalla, todo ello mientras una tormenta se cernía sobre nosotros. Aunque eso no impidió que mi niña se comportara como lo que es, una niña ;) Poco después de abandonar la fortaleza comenzó a diluviar de lo lindo, y nos vimos obligados a refugiarnos en un puesto callejero de souvenirs para no morir ahogados. En ese momento de cobijo aproveché para hacer unas fotos al acorazado Aurora, ahora convertido en barco museo, pero que inició la revolución de 1917. He aquí un vídeo de ese momento:

Tras unas compras y más de media hora esperando a que escampara, decidimos buscar un sitio que a Olga le habían recomendado para cenar. Los planes de Olga para esa noche eran muy especiales, pues quería enseñarme los famosos puentes levadizos de San Petersburgo en el momento de ser elevados, de madrugada. La gente abarrotaba las orillas de los canales para contemplar el espectáculo, pero aún así conseguí sacar alguna que otra foto del Puente del Palacio (cerca del Hermitage, que por la otra cara no tenía andamios) y el puente del Teniente Schmidt, muy bonitos ambos. Y el proceso de izado fue muy emocionante :) Cuando ya nos íbamos vimos una gran limusina llena de rusos borrachos y un barco gigante que dormía esperando que lo dejaran pasar. Y la noche nos deparaba todavía una sorpresa más: la luna iluminando la preciosa Catedral de San Isaac. Decidí volver a sacar mi cámara, que ya descansaba después de un duro día de trabajo, y hacer unas cuantas fotos. Agotados, decidimos acabar el día tomando un taxi hasta nuestro hotel, y tras fijar el precio con el taxista cruzamos las desiertas calles de San Petersburgo mientras el simpático taxista me daba la enhorabuena por el gran resultado de España en la Eurocopa :)

El tercer y último día fue divertido también. Teníamos que desalojar la habitación a las 12, pero tras dormirnos por culpa del cansancio del día anterior nuestra amiga tuvo que ducharse a esa hora, y el españolito tuvo que hacer frente a las llamadas telefónicas en ruso pidiéndonos amablemente que nos largáramos de una vez y abrir la puerta para atender a la enojada encargada del hotel, que me pedía explicaciones. Tras hacerle las señales internacionales de “no tengo ni idea de lo que me está usted contando” nos dejó en paz y al rato abandonamos la habitación. La sangre no llegó al río y no nos cobraron nada por el retraso. Parece que en Rusia el nivel de tolerancia es alto y ya están acostumbrados a todo :) Llevamos nuestras maletas a la consigna de la estación de trenes, y tras un pequeño olvido que no hizo mucha gracia al chico de la consigna recuperamos nuestra guía de la ciudad y algo de ropa para el frío. Tras recargar las pilas con más blines y más smetana, nos dispusimos a visitar el interior de nuestra Iglesia favorita, y en el camino encontramos el parque de los escritores, donde vimos una majestuosa estatua a Pushkin y otros literatos, pero curiosamente no la de Dostoyevski. Después llegamos a la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada y, tras engañarles haciéndoles pensar que yo era ruso, (en Rusia cobran mucho más por entrar a los museos e iglesias si eres de fuera) entramos y me hinché a hacer fotos. Cuando me quedé sin carrete salimos y dimos un paseo por el Parque del campo de Marte, donde vimos la Llama Eterna por los caídos en la revolución de 1917 y comprobamos que realmente ES eterna, pues ni el chaparrón que cayó a continuación consiguió apagarla. También vimos un perrillo triste que estaba tirado en el suelo, y yo pensé que le podría pasar algo, pero la lluvia lo despertó rápidamente. Cuando amainó un poco nos dirigimos a los canales, y en ese momento San Petersburgo nos regaló un poco de su Sol y decidimos celebrarlo haciéndonos fotos. Vimos un puente dudoso y un pescador que no parecía tener demasiada suerte. Después Olga me enseñó el Puente Liteini, hecho de fundición, y a la otra orilla una cárcel cuyo arquitecto fue lapidado dentro de la misma para que nunca se descubriera cómo salir de ella. Tenebrosos estos rusos. Después volvimos a dirigirnos a la Catedral de Nuestra Señora de Kazán, pues Olga tenía una sorpresa para mí en las cercanías. La verdadera sorpresa fue descubrir que el sitio que quería enseñarme, un bar donde todo estaba hecho de hielo, estaba cerrado por cese del negocio. Tras agradecerle adecuadamente su regalo decidimos buscar un sitio para cenar, en el que intentaron timarme por ser extranjero, pero gracias a Olga y su conocimiento del ruso (indispensable en casos así) recuperamos la parte de nuestro dinero que el atrevido camarero se había apropiado ilegalmente en concepto de propina. Tras un último paseo y una taza de té con tarta (nos gusta cuidarnos ;) ) recogimos nuestras maletas y tomamos el tren nocturno, compuesto de literas apiñadas en interminables vagones pero sorprendentemente cómodo y barato. Y tras otro té, cepillarnos los dientes y un besito de buenas noches, nos fuimos a soñar con Moscú.

Os dejo sin más con las fotos y os emplazo a la última entrega de nuestro viaje, Moscú, en las próximas semanas. Estad atentos ;)

Gracias por vuestra paciencia y saludos a todos.

4 comentarios

Los sonidos del Universo

Después de muchos años recopilando la información recogida por las sondas Voyager I y II por su periplo espacial, la NASA decidió procesar las vibraciones electromagnéticas producidas por el contacto del viento solar con las lunas y planetas del sistema solar y convertirlas en sonido. En 1990 publicaron una caja con 5 CDs de “sonidos espaciales” conocida como “Sinfonías de los Planetas” (nada que ver con los Planetas de Gustav Holst, por cierto).

En este vídeo podemos ver los extraños “sonidos” de Júpiter:

Después de oír la banda sonora de Quake, parece algo que podría haber compuesto Trent Reznor tras una salvaje noche de drogas, ¿verdad? :)

Son 5 “Sinfonías” de unos 30 minutos de duración cada una, y son una escucha relajante y muy muy extraña, pero peculiar. Si tenéis interés aquí os dejo un torrentazo con los 5 discos.

Y como curiosidad añadida deciros que no es la primera vez que la NASA hace sus pinitos en el mundo discográfico. Ya en 1977 produjeron 2 discos, conocido como los Discos Dorados del Voyager, que contenían imágenes y sonidos del planeta Tierra y que fueron introducidos en las sondas Voyager I y II antes de su lanzamiento. Su función es mostrar una pequeña muestra de nuestro hogar y de nuestra cultura a las hipotéticas formas de vida inteligentes que pudieran encontrar las sondas en el futuro.

Los contenidos de estos discos (que son idénticos) fueron seleccionados por un comité a cargo de Carl Sagan, y contienen 115 imágenes y una variedad de sonidos del planeta (como el sonido del viento, del mar, terremotos, truenos, sonidos de animales, etc.), mensajes de saludo en 55 idiomas y una selección de 90 minutos de música con obras de Bach, Mozart, Stravinsky y Beethoven, entre otros. Todo un legado de nuestro paso por el Universo.

Podéis encontrar más información sobre el Disco Dorado acá y allá.

¡Saludos a todos!

1 comentario

KoЯn – Freak on a leash

Ahí va un vídio que siempre me ha flipado. De las ahora nenazas de Korn:

Del disco Follow the leader (1998)

Dentro de poco el relato de nuestra visita a San Petersburgo. Estad atentos ;)

No hay comentarios

Entradas siguientes »