Archivo de 12/2009
Resumen fotográfico del año 2009
Bueno, nenes, pues esto ha sido todo, a falta de lo de esta noche, que promete. Pero creo que a unas meras 12 horas para las campanadas, ya podemos decirlo: un año más para la saca. ¿Y que mejor manera de recordarlo que en fotos? He aquí mi resumen del año que nos deja, uno que sin duda no olvidaré por los viajes y los buenos momentos, aunque por diversos motivos también espero que no se vuelva a repetir:
Un abrazo sincero a todos los que lo compartísteis conmigo. Espero veros de nuevo a todos en 2010. Ojalá vuestro año haya tenido más alegrías que decepciones, más momentos buenos que malos y, por supuesto, que lo mejor esté todavía por venir. Tened cuidado con el coche si bebéis esta noche y mis mejores deseos para 2010 ![]()

¡Feliz año nuevo a todos!
Happy new year everybody!
Всем Нового года!
Szczęśliwego nowego roku!
謹賀新年!
No hay comentariosDiscazos de la hostia: El Inferno (2000)
Hamlet son, sin lugar a dudas, mi grupo favorito de metal en español. Es uno de esos grupos que o te gusta o lo odias, pues todo en esta vida es discutible, pero de lo que no hay duda es de que se han ganado el respeto de todo el mundo a base de trabajo duro, constancia y fe en sí mismos.
Musicalmente siempre han sido bastante limitados. Sus estructuras son bastante simples y se permiten pocos alardes técnicos (a excepción de Paco Sánchez, el batería, que me recuerda al mítico John Stanier por lo simple pero efectivo y pegadizo de su estilo, que hace que te entren ganas de coger un par de bolis a modo de baquetas y empezar a reventar la mesa a golpes). Lo que define la música de este grupo es la extremada sencillez con que sus guitarristas componen riffs memorables, la fuerza y pasión con la que transmiten su mensaje y su inconfundible sonido, pulido a lo largo de los años y reconocible en apenas un par de compases. Existen muy pocos grupos que puedan presumir de tener un sonido propio e inconfundible, y este quinteto madrileños puede estar orgulloso de ello.
Hamlet no es un grupo demasiado original. No son unos genios musicales ni unos magos de sus instrumentos. Son un grupo de currantes de la música que en la época en que se grabó este álbum, para mí la obra cumbre de su carrera, se encontraba en el pico de su creatividad, explorando el límite de sus capacidades. Son 11 canciones de temática personal, con letras interesantes que cada uno interpretará a su manera (algunas son auténticos himnos de la música heavy española que, por desgracia, muy poca gente conoce), y sin ningún tipo de material de relleno. El sonido es sensacional, potente y claro, con auténticos muros de guitarras distorsionadas marca de la casa, un Molly que apenas puede contenerse y un batería en estado de gracia que, lejos de alardear o intentar exhibirse, toca por y para ayudar a la canción y en cuyos hombros se apoya el resto del grupo para lanzar su mensaje con la mayor fuerza posible.
El resultado es uno de los mejores discos de música heavy que han salido de este país, simple pero directo y efectivo como un puñetazo en la cara, con una fuerza y una pasión que por desgracia no es demasiado común encontrar en este país. Si tuviera que definirlo en una palabra elegiría honestidad. El Inferno es un disco de música honesta y con un mensaje claro, compuesto por gente que no pretendía otra cosa que ser ellos mismos y llegar a su público de la manera más apasionada posible, sin vender nada ni engañar a nadie.
Formación:
- Paco Sánchez (batería)
- Augusto Fernández (bajo)
- Luis Tárraga (guitarra)
- Pedro Sánchez (guitarra)
- J. Molly (voz)
Canciones preferidas: Vivir es una ilusión, No soy igual, Perdóname, No me arrepiento, Mi nombre es yo.
No hay comentariosTu cámara no importa
Ya se que últimamente me repito mucho, pero no paro de encontrar motivos para ello y pruebas que sostienen mis afirmaciones. Tu cámara no es lo importante, nunca lo ha sido y nunca lo será. Sí, una cámara más moderna, con más puntos de autofoco y más botoncitos puede ayudarte a hacer mejores fotos en la medida en que te lo puede poner más fácil en determinadas situaciones. De la misma manera, una cámara con más botoncitos, opciones e interminables menús puede hacer que estes más tiempo peleándote con ella que prestando atención a lo que tienes delante.
Estas fotos fueron tomadas en 2006 en Salinas, Asturias, con una Canon PowerShot A410 de 3 megapíxels, valorada hoy en 50€, antes de que yo hubiera cogido un libro de fotografía en mi vida. No las había prestado mucha atención, por supuesto, pues fueron tomadas un año antes de tener mi primera cámara “seria” y de que yo me considerase siquiera un aficionado a la fotografía. Pero el otro día, rebuscando entre mis fotos, las encontré por casualidad y me sorprendieron mucho. Me sorprendieron tanto, de hecho, que me hizo mucha gracia darme cuenta de que no he sido capaz de hacer muchas fotos así con mi cámara réflex y mis lentes, tras cientos de euros de inversión y muchos viajes a mis espaldas. Y es que aquel día la luz era prodigiosa, y cualquier tontaina que pasase por allí con una cámara, cualquier cámara, lo tenía todo hecho: solo había que apuntar y disparar.
La fotografía siempre se ha tratado de estar en el lugar preciso en el momento justo, de la luz y de las sombras, del color y la ausencia del mismo. Si yo puedo hacer fotos así, entonces cualquiera puede.
No te preocupes por tu cámara. Cree en ti mismo y sal ahí fuera a hacer fotos. ¡El mundo entero te espera!
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