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De pingo por Madrid con Anna Kovaleva
El pasado mes de febrero tuve la suerte de compartir un par de días con una fotógrafa profesional, amiga de una amiga de Olga, llamada Anna Kovaleva. Vino a España a hacer fotos, y se fue con unas cuantas y algo más de mal tiempo de lo previsto, pero sin perder nunca el buen ánimo ni el optimismo. Allí donde yo veía una oportunidad perdida por la lluvia ella veía un bonito reflejo de las luces en el agua; donde yo veía una incómoda manifestación, ella vió la oportunidad de plantar su trípode en mitad de la calle y hacer fotos que no hubiera podido hacer de otra manera. La verdad es que fue interesante compartir algo de tiempo con una tía que, trípode y cámara en ristre, se dedica a recorrer el mundo en busca de fotos interesantes para vender. Lo pasamos muy bien, aprendí unas cuantas cosas, tuve la oportunidad de juguetear con su cojonudo equipo y saqué algunas fotos que espero disfrutéis:
¡Fue un placer, Anna! Espero volver a verte pronto. ¡Suerte con las fotos!
Más información sobre Anna Kovaleva: http://www.annakovaleva.com
No hay comentariosCuatro Torres Business Area (o el timing lo es todo)
Por fin me he decidido a coger el trípode y acercarme. Y aún tengo que volver, pero estoy satisfecho con los resultados. La verdad es que es difícil no pasárselo bien fotografiando esta zona de Madrid, que rápidamente se está convirtiendo en uno de mis fetiches. Además hoy he aprendido en mis propias cannes una valiosa lección: la importancia del timing. Nada menos que una hora y media he estado esperando para que la luz fuera perfecta para el tipo de foto que tenía en mente: suficiente luminosidad para que el cielo retuviera color y suficiente oscuridad para que el tráfico quedara registrado como haces de luces rojas y blancas. En mi experiencia, la ventana durante la cual la luz es perfecta para ello dura unos 5 o 10 minutos, no más. Si no me creéis o pensáis que exagero, fijaos en el siguiente par de imágenes. La primera está tomada a las siete de la tarde, con el sol ya bastante bajo pero detrás de una espesa capa de nubes, por lo que la foto resulta plana y transmite una sensación triste y gris:

Y he aquí la misma foto, procesada de manera similar y tomada desde el mismo sitio, tan sólo veinticinco minutos después:

El cambio es evidente, ¿verdad? Poco tiempo después el cielo era ya casi negro, lo cual restaba gran parte del atractivo a la foto (vosotros mismo podéis comprobarlo en las imágenes que tomé después, un poco más abajo). Al final del día la única diferencia entre una foto aburrida y otra interesante son 25 minutos. Podría haberme ido tan contento con la foto de las 19:00 y no haber vuelto la vista atrás, pero la experiencia me dice que ninguna cantidad de retoque podría hacer que esa foto se pareciese a la de las 19:25; y es que la luz, el elemento más valioso de este negocio, no se puede retocar.
Si alguna vez te has visto en una situación parecida, te has aburrido de esperar para tomar una foto y al final has hecho una captura de compromiso y te has marchado pensando en lo que podría haber sido, mi consejo es que tengas paciencia. Yo mismo he estado a punto de irme, pues hacía frío y estaba harto de esperar de pie; pero al final ha merecido la pena, ya que personalmente disfruto mucho más de estos resultados.
Os dejo con el resto de las fotos. ¡Que las disfrutéis!
Saludines.
2 comentariosSesión de fotos con Rocío y familia
El pasado 30 de enero tuve la suerte de poder meterme en casa de unos desconocidos (bueno, amigos de amigos en realidad) y hacer fotos de su estupenda familia para mi portafolio y, por supuesto, para ellos. A pesar de los nervios (por ambas partes) y la inexperiencia lo pasamos muy bien y creo que eso se nota en las fotos. No son las mejores del mundo, por supuesto, pero a mí me gustan y creo que al menos conseguí capturar el espíritu de la velada.
Muchas gracias a Clara y Sergio por organizar esta encuentro y ayudarme a sentir cómodo. Gracias Clara por maquillar y cuidar a tu amiga y gracias Sergio por tu inestibamble ayuda con el reflector. Sin vosotros estas fotos no habrían salido ni la mitad de bien. Y gracias por supuesto a Rocío, Carmelilla, Marquitos y el resto de la familia por vuestra paciencia, predisposición, buen humor, amabilidad y hospitalidad. Fue un placer compartir este día con vosotros y espero que disfrutéis mucho de los resultados, que os haré llegar de inmediato. ¡Enhorabuena por la nueva incorporación a la familia! Espero que seáis felices y todo os vaya muy bien ![]()
Y ahora toca pensar en la siguiente sesión. Me gustaría fotografiar a una pareja, en algún sitio bonito. ¿Voluntarios? ![]()
Saludos.
No hay comentariosCómo hacer copias de seguridad de tus fotos
No hace falta ir de profesional por la vida para apreciar las ventajas que ofrece una buena estrategia de copias de seguridad. Todos tenemos información en nuestros ordenadores cuya pérdida accidental nos provocaría un jamacuco de grado 3, y aunque hay soluciones gratuítas de almacenamiento online que pueden ser útiles para mucha gente, me temo que se quedan cortas para gente con necesidades especiales como los fotógrafos. Total, que el otro día estaba leyendo en un foro la historia de terror de un fotógrafo que perdió toda la información de sus discos duros (y con ella gran parte de sus fotos) debido a un fallo eléctrico, y me dije, coño, a lo mejor es hora de plantearse una estrategia de backup.
Y ni corto ni perezoso me dispuse a comprobar el volumen de mi colección: 195 gigas en casi 100.000 imágenes, desde las que tomé con mi primera compacta en 2005 a la última sesión de hace apenas una semana con mi réflex actual. Y claro, solo con imaginar mi disco duro saltando por los aires el día menos pensado (en el siguiente apagón, sin ir más lejos) se me pusieron de corbata. Más si cabe cuando descubrí que había estado viviendo peligrosamente y mi disco duro pertenecía a una remesa defectuosa de Seagate. ¡Bendita ignorancia!
Así que me puse a investigar posibles soluciones sin atracar el banco (que si RAID, que si no RAID, que si una NAS, que si discos magneto-ópticos, cintas, DVD, Blu-ray…) y tras mucho leer y mucho meditar he aquí mi solución, por si a alguien le interesa:
- Por supuesto, actualizar el firmware de mi disco Seagate para evitar catástrofes. Si eres el desafortunado poseedor de un Barracuda de la serie 7200.11 con el firmware SD15, ¡te aconsejo que hagas lo mismo! Si no estás seguro, he aquí un excelente programa para acceder a la información de tu disco duro y su estado: smartmontools (instalar y ejecutar el comando “smartctl -i [unidad:]” desde el símbolo del sistema).
- Utilizar un único disco duro, diferente al del sistema, y alojar en él todas nuestras fotos, archivos intermedios, catálogos y todo lo relacionado con nuestra rutina de postprocesado, y nada más. Considero que esto es importante porque a cuanto menor estrés se vea sometida la unidad menos calor generará, y por tanto menores posibilidades tendrá de fallar. El calor es uno de nuestros peores enemigos.
- Realizar periódicamente una imagen exacta de nuestro disco de fotografías utilizando un disco duro externo. Una vez completada la copia, almacenar el disco en un lugar seguro fuera de nuestro hogar (como la casa de un familiar o un amigo de confianza). Esto es fundamental para tener una copia de respaldo en caso de una catástrofe que nos impida recuperar los datos, como un incendio, un terremoto o algo así. Parece una exageración, pero tiene mucho sentido, y más adelante explicaré por qué. Lo suyo sería ir reemplazando esa copia de seguridad con una periodicidad mensual o trimestral, dependiendo del estado de paranoia de cada uno. Yo de momento me planteo hacerlo cada 3 meses.
- Realizar regularmente (una vez a la semana, por ejemplo) una imagen exacta de nuestro disco de fotografías utilizando un segundo disco externo. La diferencia es que este disco se quedará en nuestra casa, pero fuera del ordenador. La razón es sencilla: si cae un rayo y nos fríe la placa y la fuente de alimentación, nos dará igual tener conectados 2 discos de respaldo o 200: existe la posibilidad de que se frían todos. Por eso el RAID no me parece una buena solución como copia de seguridad (y además, si borramos datos por accidente se borrarán también en la RAID, pues los cambios se propagan, y habremos perdido esa información para siempre). Pero con un disco externo desconectado de nuestro equipo tenemos cierta seguridad de que, si algo falla, al menos tendremos una copia reciente de toda la información a mano. Y los más avispados ya habrán adivinado lo que voy a decir ahora: y si lo peor ocurre y nuestra casa sale ardiendo, ¡al menos tendremos la copia de seguridad del punto anterior!
- Para facilitar nuestra tarea en los puntos 3) y 4) sería recomendable adquirir un rack interno extraíble para discos duros, o algo similar. A mí me gusta la solución del rack extraíble porque es lo mismo que si conectáramos el disco a la placa base, mientras que las velocidades por Firewire o USB2 van a ser siempre menores, y además necesitaremos una fuente de alimentación externa para el disco (otros dos cables más).
- Es recomendable el uso de un buen software de copia de seguridad para esta tarea. Olvidaos de copiar y pegar archivos desde el explorador de Windows, hay herramientas mucho más flexibles y adecuadas para una tarea como esta. Yo en particular buscaría un buen software de mirroring basado en rsync, de manera que la copia inicial sea completa (toda nuestra información se copia al disco vacío) y las sucesivas copias sean incrementales (es decir, que solo se copien los ficheros nuevos o los que se hayan modificado desde la última vez). Es una solución elegante que se lleva utilizando años en servidores de producción y que nos ahorrará mucho tiempo y trabajo. Yo utilizo el rsync.net Backup Agent, una implementación gratuíta (para discos locales, si planeáis hacer backups en discos de red creo que hay que pagar) de rsync para Windows a prueba de tontos y configurable mediante un sencillo asistente. No me gustan las soluciones del tipo Norton Ghost porque crean un fichero de datos propietario que solo es legible a través de su maldito software, negando toda posibilidad de conectar el disco a cualquier ordenador que no lo tenga instalado (y por ende que no tenga Windows). No sé vosotros, pero yo personalmente, si estoy recuperando un backup de datos importantes, quiero tener acceso a mi información YA, desde cualquier sitio y sin tonterías.

Así que, en resumen, para esta estrategia de backup nos harían falta 2 discos duros adicionales, un rack extraíble y un programa que casi seguramente encontraréis de forma gratuíta, lo cual hace un total de unos 100 o 150€. ¿No es un mal precio por nuestra tranquilidad, verdad? Sobre todo tras comprobar que una NAS semidecente para 2 discos en RAID1 no baja de 200 euros (sin contar el precio de los discos) y, como decía, no nos protege contra el borrado accidental de datos, un incendio o un fallo en la red eléctrica y una controladora quemada.
Y eso es todo, espero que a alguien le sirva de ayuda. Yo me voy con mi disco duro a otra parte ![]()
Un saludo.
No hay comentariosSesión de estudio con modelos profesionales
El otro día me llegó un correo, de remitente desconocido, ofreciendo un curso de iluminación de 5 horas con modelos y maquilladores profesionales, y estuve a punto de borrarlo cuando vi lo más interesante: que era gratuíto. La fotografía de estudio (asociada sobre todo al mundo de la moda) me ha parecido siempre aburridísima, forzada y artificial, pero como no tengo mucha experiencia y me podía venir bien para el portafolio me dije, qué coño, lo mismo cambio de idea o aprendo algo nuevo.
Y la verdad es que aprender no aprendí mucho, pero al menos me llevé 3 o 4 fotos decentes y alguna charla interesante con otros fotógrafos. Sinceramente, aquello tenía pinta de ser más una excusa para atraer alumnos a otros cursos de pago que un intento real de que aprendiésemos algo, pues no se hizo mucho hincapié en el aspecto teórico de la iluminación, los esquemas utilizados, etc. Tras una presentación y charla inicial, la mayor parte del tiempo la pasamos esperando nuestro turno en un pasillo para hacer nuestra ronda de 15 o 20 fotos. Por otra parte las modelos se portaron muy profesionalmente, improvisando poses de contínuo ante el corte general y atendiendo siempre nuestras peticiones con una sonrisa en la cara.
Problemillas de organización aparte, la verdad es que para ser un pequeño estudio en el que estuvimos cerca 30 personas estuvo bastante bien y en todo momento reinó la camaradería y el buen rollo entre la gente y los profesores, lo cual es siempre de agradecer. Y qué narices, fue gratis.
- Lo mejor: muy buen rollo, modelos profesionales, buen material con el que trabajar, gratuíto.
- Lo peor: poca información teórica, poco espacio para tanta gente, al final todo el mundo estaba más preocupado por hablar de cámaras, objetivos y cacharritos que de iluminación o fotografía.
Ahora os dejo con las fotos:
¡Un abrazo!
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